Familiares y amigos recuerdan a Jaime como un joven generoso, talentoso y alegre.
Detrás del caso judicial y las cámaras de seguridad, hay una historia humana que conmueve a todo un país: la de Jaime Esteban Moreno Jaramillo, un joven de 20 años lleno de sueños, talento y entusiasmo, cuya vida fue arrebatada por un acto de violencia absurda en el norte de Bogotá.
Jaime cursaba el séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Los Andes, era miembro de la selección de ajedrez y egresado del colegio San Bartolomé de la Merced. Sus compañeros lo describen como un estudiante disciplinado y un amigo solidario que siempre encontraba tiempo para ayudar.
La madrugada del 31 de octubre, tras compartir con amigos en un establecimiento nocturno, fue atacado brutalmente por dos hombres. Pese a los esfuerzos médicos en el Hospital Simón Bolívar, falleció el 1 de noviembre. La noticia dejó un vacío profundo en su familia y su comunidad universitaria.
En un emotivo comunicado, sus padres lo recordaron como “la más hermosa persona, excelente ser humano, que resultaba maravilloso no solo para nuestra familia, sino para todos quienes lo conocieron”. La carta, difundida en redes sociales, generó miles de mensajes de solidaridad.
La Universidad de Los Andes organizó una ceremonia simbólica en su memoria, donde estudiantes encendieron velas en la plazoleta central. El silencio del campus reflejó el dolor de una comunidad golpeada por la pérdida de uno de sus mejores estudiantes.
“Jaime soñaba con desarrollar proyectos de tecnología para ayudar a otros. Era un joven brillante, lleno de ideas”, contó un amigo cercano. Su legado, más allá de la tragedia, ha inspirado la creación de una iniciativa universitaria de innovación social que llevará su nombre.
La familia Moreno pide justicia, pero también que el recuerdo de Jaime sirva para promover una cultura de respeto y empatía. “No queremos más violencia. Queremos que la muerte de nuestro hijo tenga un propósito”, concluyó su madre en una entrevista que estremeció a Bogotá.
