Mercados más caros en la Costa

Para una familia que compra lo mismo en ciudades distintas, septiembre dejó realidades opuestas. En la Costa y el Llano, el mercado y los servicios presionaron el gasto; en Ibagué y parte del suroccidente, la cuenta cedió.
El dato nacional (0,32% mensual; 5,18% anual) no refleja toda la historia, por lo que planificar el presupuesto del hogar requiere un mapa claro de precios locales. En Montería, la subida de basuras y arriendo se sintió en servicios; los precios de la proteína también aumentaron.
En Villavicencio y Barranquilla, los recibos de servicios y vivienda marcaron el mes, con presión adicional en alimentos preparados fuera del hogar. En Bogotá y Popayán, el incremento se distribuyó entre servicios del hogar y consumo cotidiano, afectando el gasto total. En Ibagué, la caída de precios en tomate, huevos y electricidad alivió la canasta; Neiva, Cali, Armenia y Riohacha acompañaron ese respiro.
La foto anual ubica a Pereira como la ciudad más costosa; para hogares con ingresos fijos, las decisiones sobre arriendo y alimentación tienen un impacto mayor. En el agregado del año, comer fuera, educación y salud mantuvieron un aporte relevante al IPC nacional.
Con el cierre de año cerca, las familias ajustan: sustituyen productos, cambian lugares de compra y reevalúan contratos de arriendo. El costo de vida también se mide en decisiones diarias: qué comprar, dónde y cuándo. Entender la dinámica local del IPC ayuda a que cada peso rinda un poco más.
