Consumo de hogares sostiene recuperación económica
Detrás del crecimiento económico del 3,6% en el tercer trimestre de 2025 hay millones de colombianos que están consumiendo más, trabajando con mayor estabilidad y recibiendo recursos de sus familiares en el exterior. El DANE confirmó que las familias han sido protagonistas fundamentales de esta recuperación económica.
Los hogares colombianos aumentaron sus gastos en 4,2%, destinando sus recursos a mejorar su alimentación, disfrutar de actividades recreativas y culturales, movilizarse con mayor frecuencia y acceder a mejores servicios de salud. Esta dinámica refleja una mejora en la confianza del consumidor y en las condiciones del mercado laboral.
Las cifras oficiales revelan que Colombia mantiene tasas de desempleo históricamente bajas, lo que se traduce en más familias con ingresos estables y mayor capacidad de consumo.
El desempeño del empleo ha sido fundamental para que las familias colombianas puedan gastar más. La tasa de desempleo se mantiene en niveles históricamente bajos, especialmente en las ciudades, lo que significa que más colombianos cuentan con un salario mensual para cubrir sus necesidades y aspiraciones.
Las remesas que envían los colombianos residentes en el exterior han alcanzado niveles récord y se han convertido en un soporte vital para miles de hogares. Este dinero no solo ayuda a cubrir necesidades básicas, sino que también permite a las familias invertir en educación, salud y pequeños negocios, generando un efecto multiplicador en la economía local.
Los productores de café han vivido momentos favorables gracias a buenos precios internacionales. Esto ha mejorado significativamente los ingresos de cientos de miles de familias cafeteras en todo el país, permitiéndoles invertir en sus fincas, educar a sus hijos y consumir más bienes y servicios.
El sector comercio ha experimentado un repunte notable, creciendo 5,6%, lo que refleja que los colombianos están visitando más los almacenes, restaurantes y centros comerciales. Esta dinámica genera empleos directos e indirectos que benefician a millones de trabajadores en ventas, transporte y servicios de alojamiento.
Las familias han priorizado gastos que mejoran su calidad de vida. El gasto en recreación y cultura creció 7,2%, evidenciando que los colombianos están destinando recursos a disfrutar del cine, eventos deportivos, conciertos y actividades de esparcimiento. El transporte también aumentó 7,2%, reflejando mayor movilidad para trabajo, estudio y turismo.
Sin embargo, no todos los colombianos experimentan esta recuperación de igual manera. Los trabajadores del sector construcción enfrentan dificultades por la caída del 1,5% en su sector, lo que significa menos empleos y menores ingresos para albañiles, maestros de obra y profesionales relacionados. Las familias que dependen de la minería también atraviesan momentos difíciles ante la contracción del 5,7% del sector.
El aumento en el empleo público ha beneficiado a miles de familias cuyos miembros trabajan en educación, salud, fuerzas militares y administración. El reconocimiento de primas y mejoras salariales para el personal uniformado ha representado un alivio económico importante para estos hogares.
El crecimiento económico del 3,6% tiene rostros concretos: son las familias que pueden comprar más alimentos nutritivos, los padres que llevan a sus hijos al cine, los jóvenes que consiguen su primer empleo, y los productores que ven mejorar sus ingresos.
Sin embargo, el desafío está en lograr que esta recuperación sea inclusiva y sostenible para todos los colombianos. Mientras algunos sectores florecen y generan oportunidades, otros enfrentan dificultades que afectan directamente el bienestar de miles de familias. El reto es construir una economía que no deje a nadie atrás.

