Habitantes habían elevado reiteradas quejas por ruido nocturno y la Alcaldía de Bogotá respondió con un operativo integral
Durante años, Galerías ha sido un punto de encuentro para la rumba en Bogotá, pero también escenario de tensiones entre la vida nocturna y el descanso de los residentes. Esta vez, las quejas reiteradas de vecinos de la localidad de Teusaquillo llevaron a la suspensión de un bar que operaba bajo la fachada de un supuesto sindicato. El operativo, liderado por la Alcaldía de Bogotá y la Policía, se centró en verificar el origen del ruido y la legalidad del establecimiento.
Al llegar al lugar, las autoridades se encontraron con un inmueble acondicionado como bar: música a volumen alto, venta de licor y presencia constante de clientes. Aunque la administradora insistió en que se trataba de un sindicato, no presentó documentación que respaldara esa naturaleza. La falta de actas, registros o certificaciones fue determinante para catalogar la fachada como engañosa y para avanzar hacia una medida de suspensión temporal.
En las entrevistas realizadas a los asistentes, ninguno aseguró pertenecer a un sindicato ni participar en reuniones de ese tipo. Por el contrario, describieron el sitio como un bar habitual del barrio Galerías, al que acudían para compartir con amigos y consumir bebidas alcohólicas. Esta descripción se alineó con las denuncias de los residentes de Teusaquillo, quienes hablaban de música constante, entradas y salidas de personas de madrugada y dificultad para conciliar el sueño entre semana.
El componente de seguridad fue otro aspecto clave durante la inspección. Los reportes técnicos de Bomberos de Bogotá indicaban que el local no cumplía con los requerimientos mínimos de seguridad humana: no había iluminación de emergencia ni equipos de detección de humo, y no se encontró un plan claro de evacuación. Estas falencias, frecuentes en establecimientos que incumplen la ley, elevan el riesgo para quienes frecuentan el lugar y para el entorno urbano, sobre todo en inmuebles antiguos o de alta ocupación.
Las autoridades también observaron que las ventanas se encontraban totalmente cubiertas, lo que impedía la ventilación natural y la visibilidad desde el exterior. Esta característica, que puede reducir la salida del ruido, también agrava el riesgo en caso de incendio o emergencia. Para los inspectores, la suma de fachada engañosa, quejas por ruido e incumplimiento de normas de seguridad justificó la aplicación de medidas inmediatas en este bar de Galerías.
Con todos los elementos reunidos, la Policía Metropolitana selló el establecimiento y decretó la suspensión por diez días, en aplicación del Código de Policía. El mayor Sergio Moreno, comandante de la Estación de Teusaquillo, indicó que este tipo de acciones responden directamente al clamor de la comunidad y forman parte de un plan de choque contra establecimientos que operan al margen de los requisitos de funcionamiento. El mensaje, dijo, es que la actividad económica no puede pasar por encima del derecho al descanso.
Desde la administración distrital se anunció que los controles se extenderán a otros corredores de rumba de Bogotá, donde se han reportado molestias similares. En Galerías, las autoridades reiteraron que el objetivo no es cerrar la oferta cultural y nocturna, sino garantizar que bares, restaurantes y discotecas cumplan normas de seguridad, insonorización y documentación. Los vecinos, por su parte, esperan que la suspensión marque un precedente y anime a más residentes a denunciar cuando sientan que la convivencia en sus barrios se ve afectada.
La suspensión del bar en Galerías por quejas de ruido y fachada falsa confirma la apuesta de Bogotá por una rumba más regulada en la localidad de Teusaquillo. Al aplicar el Código de Policía y reforzar las inspecciones nocturnas, la Alcaldía busca que los bares respeten el descanso de los vecinos sin frenar la actividad cultural del sector. Este caso se convierte en referencia para otros barrios de la capital que enfrentan problemas similares, y refuerza la importancia de que la comunidad use los canales oficiales para denunciar y proteger su calidad de vida.

