Cada región construye su propio protagonista digital
En Twitter, Facebook, Instagram y TikTok, miles de usuarios colombianos han convertido sus timelines en una plaza pública. Allí comparten miedos por la inseguridad, molestias con el costo de vida, debates sobre justicia o reflexiones sobre la educación. El Termómetro Digital Colombia 2025 puso lupa sobre esos relatos dispersos y los organizó en un mapa que revela qué candidatos conectan mejor con esas preocupaciones.
En la capital, donde se concentra el 38 % de la conversación nacional, el nombre que más se repite es el de Miguel Uribe Londoño. Sus seguidores lo destacan por su discurso de seguridad y recuperación del espacio público, mientras que sus críticos cuestionan sus posturas frente a temas sociales. El estudio registra que, pese a la controversia, la balanza se inclina hacia la simpatía, con más mensajes de apoyo que de rechazo.
En el Caribe, el protagonismo recae en Abelardo de la Espriella. Sus intervenciones sobre casos judiciales, corrupción y debates éticos han encontrado eco en usuarios que se sienten representados por un tono directo y confrontacional. Al mismo tiempo, su figura despierta reparos entre quienes consideran que la política requiere menos polémica y más propuestas de largo plazo.
Antioquia es escenario de una conversación intensa en torno a Vicky Dávila y Sergio Fajardo. La periodista canaliza denuncias y controversias que movilizan emociones fuertes, mientras que el exalcalde y exgobernador aparece asociado a modelos de ciudad educadora y gobierno técnico. Las discusiones se mueven entre el reclamo y la esperanza, y el informe registra un crecimiento sostenido de Fajardo en la región.
En el Valle del Cauca y los Santanderes, la voz que más se escucha es la de Iván Cepeda. Sus intervenciones sobre paz, justicia transicional y derechos humanos generan adhesiones firmes, pero también críticas fuertes de sectores que rechazan su agenda política. Esa tensión alimenta un volumen alto de conversación que lo posiciona como referente de la oposición en esos territorios.
Detrás de los porcentajes, hay ciudadanos que expresan experiencias cotidianas: robos en barrios de Bogotá, dificultades para acceder a empleo formal, preocupaciones por el futuro de la educación de sus hijos, reclamos por los servicios de justicia o el funcionamiento de las instituciones. Cada tuit, comentario o video se suma a un coro que las campañas intentan escuchar y traducir en mensajes.
El estudio muestra, además, que la mayoría de menciones son neutras: informan, comparten noticias o replican contenidos sin tomar partido. Esa franja de usuarios, aún en proceso de decidir, será clave para definir el rumbo de la elección. Son ciudadanos que leen, comentan y comparten, y que podrían inclinar la balanza hacia uno u otro candidato en la medida en que se sientan escuchados.
El Termómetro Digital Colombia 2025 pone rostro humano a la batalla digital por la Presidencia: detrás de los datos hay barrios, regiones y problemas concretos que los ciudadanos llevan a las redes. La foto deja claro que Bogotá, Caribe, Antioquia, Valle y Santanderes hablan de manera diferente, y que las campañas que logren responder a esas voces con propuestas claras tendrán una ventaja.
En un país atravesado por la desigualdad regional, entender qué preocupa a los usuarios en cada territorio será tan importante como el número de “me gusta” o compartidos. La conversación digital ya está dibujando el país que se quiere elegir en 2026.

