El viernes abre en Polideportivo Sur (4:00 p. m.), le sigue Ramírez Villegas (6:10 p. m.) y cierra Murillo Toro (8:20 p. m.). El sábado, Bogotá se roba reflectores con Techo (4:10 p. m.) y el Atanasio toma la posta a las 6:20 p. m., antes del turno de Bucaramanga (8:30 p. m.). El domingo la maratón inicia temprano en Palogrande (2:00 p. m.), hace escala en Valledupar (4:10 p. m.), pasa por Pascual Guerrero (6:20 p. m.) y concluye en El Campín (8:30 p. m.).
La reorganización permitió separar juegos de alta convocatoria. Millonarios visita a Envigado en la apertura de viernes; Nacional recibe a Águilas en la estelar del sábado; y Santa Fe–Cali queda como broche dominical.
Para la movilidad, autoridades locales recomiendan llegar con antelación y usar rutas de transporte masivo. En escenarios como Techo y El Campín habrá anillos de seguridad y cortes parciales.
Taquillas y plataformas digitales ajustaron precios dinámicos según rival, día y hora. La ocupación esperada sube en partidos con impacto directo en la tabla.
La parrilla de TV escalona transmisiones para asegurar ventana exclusiva a varios duelos. La hinchada podrá alternar entre franja de tarde y prime time nocturno.
En cancha, la ecuación favorece al que administre cargas: el calendario compacto aprieta la recuperación y obliga a rotar.
Los cuerpos médicos reportan protocolos de hidratación y manejo de golpe a golpe en estadios de climas contrastados, del Valle al altiplano.
Al cierre del fin de semana, la foto de la tabla puede cambiar de manera drástica: el margen de los que pelean top-8 es mínimo.
Reacciones o consecuencias
Las alcaldías confirmaron refuerzos de seguridad y coordinación con barras visitantes en plazas sensibles. Los clubes locales pidieron prudencia con pirotecnia y artículos prohibidos.
Hinchadas organizadas alistan caravanas y recibimientos; en Bogotá, la simultaneidad de Techo y El Campín en días distintos facilita montajes de tifos y operativos.
Cierre
El plan del fin de semana está servido: horarios claros, sedes confirmadas y puntos en juego. A vivir la Liga con cabeza fría y corazón caliente.

