Así se gestó el adiós de Herrán a Colombia Humana

Renuncia que sacude al partido gobernante

La escena pudo haber sido cualquier otra noche bogotana: un teléfono vibrando sin descanso, chats ardiendo, comunicados que se cruzan a toda velocidad. Pero para Mary Luz Herrán, esa jornada tuvo un peso distinto. Era el momento de cerrar un ciclo con el partido que había ayudado a fundar. Días antes, las imágenes de la asamblea de Colombia Humana aún le daban vueltas en la cabeza: micrófonos cerrados, reglas cambiadas sobre la marcha, rostros conocidos que evitaban su mirada. Algo se había roto. Cuando finalmente decidió enviar la carta de renuncia, la dirigente sabía que no se trataba solo de un trámite burocrático. Era, en cierto modo, romper con una parte de su propia historia política.

La historia había empezado mucho antes. En los años del M-19, Herrán y Petro compartieron no solo la clandestinidad, sino también la convicción de que el país podía transformarse desde la política. De esa etapa surgirían no solo una familia, sino también la base de lo que décadas después sería Colombia Humana. Con el tiempo, la bandera del movimiento pasó de las plazas de campaña a la Casa de Nariño. La victoria de Petro en 2022 convirtió a Colombia Humana en el partido del presidente, con todo lo que eso implicaba: cargos, listas, disputas por la representación. Para muchos militantes, era la oportunidad de consolidar un proyecto histórico; para otros, el inicio de una lucha por el control de la estructura.

La segunda asamblea nacional fue el escenario donde esas tensiones salieron a flote. Herrán llegó con la aspiración de presidir el partido, respaldada por parte de la militancia y su propia trayectoria. Lo que encontró, según su relato, fue una reunión atravesada por maniobras que la dejaron fuera de juego: turnos de palabra restringidos, cambios de última hora en las reglas y una sensación de que todo estaba decidido de antemano. Después de esa jornada, optó por el silencio. Se concentró en recorrer territorios, acompañar procesos y escuchar a quienes, como ella, sentían que el partido se alejaba de sus bases.

Esa etapa coincidió con el alejamiento de sus hijos Andrea y Andrés del círculo activo del movimiento, otro síntoma de que algo se desajustaba en la casa política del presidente.  El punto de quiebre llegó la noche en que Petro, desde sus redes, intentó calmar la tormenta interna llamando a la unidad. Para muchos dirigentes, fue un mensaje más en medio del ruido. Para Herrán, fue la señal de que también ella debía hablar. Su respuesta fue tan afectiva como política: lo llamó “mi querido y amado Petro” y, al mismo tiempo, le recordó que se le había advertido de lo que estaba sucediendo en el partido.  A partir de ahí, la renuncia fue cuestión de tiempo. La carta radicada en octubre y aceptada en noviembre selló oficialmente la ruptura. Mientras algunos en Colombia Humana evitaron pronunciarse, otros comenzaron a hacer cuentas: qué significaba perder a una figura histórica, cuántos militantes seguirían su camino, cómo impactaría esto en la fusión pendiente con el Pacto Histórico.

En paralelo, el nombre de Colombia Red Profunda empezó a sonar con más fuerza. Herrán no solo se iba de un partido: estaba anunciando dónde pensaba seguir dando la pelea. Un movimiento que dice querer volver a las raíces, escuchar a las bases y disputar espacios en las listas de fuerzas afines. La crónica de su renuncia, en realidad, es la historia de cómo una militante decidió no resignarse a ver desde la barrera el devenir de un proyecto que siente suyo.

Contada en frío, la renuncia de Mary Luz Herrán es una decisión administrativa más en la vida de un partido. Contada en detalle, es la suma de años de militancia, desencantos y advertencias no escuchadas.

Mientras Colombia Humana intenta recomponer sus filas, ella ya está en otra parte del tablero político, convencida de que aún hay camino para la propuesta que la llevó desde la clandestinidad hasta la plaza pública. El tiempo dirá si su adiós fue apenas una nota al pie o el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de la izquierda colombiana.

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