La moto utilizada por los agresores fue hallada en la comuna 13 y es clave para la recolección de pruebas forenses
El atentado registrado en la noche del viernes en el barrio La Iguaná ya se encuentra en manos de la Fiscalía y de unidades especializadas de la Policía que buscan esclarecer los móviles y ubicar a los responsables. El caso, que tuvo como víctima principal a Mauricio Vanoy Bohórquez, sobrino del exjefe paramilitar Ramiro “Cuco” Vanoy, se investiga bajo la hipótesis de un intento de homicidio agravado, dadas las circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que se produjo el ataque contra el vehículo de alta gama en el que se movilizaba el hombre.
Dentro de las primeras diligencias, los investigadores reconstruyen la cronología del hecho: hacia las 9:21 p. m., el automóvil avanzaba en sentido oriente–occidente por la carrera 77 con calle 60, cuando se le acercó una motocicleta con dos ocupantes. El parrillero habría sido quien se aproximó a la ventanilla del conductor y disparó en repetidas ocasiones, impactando la cabeza de Vanoy Bohórquez y lesionando a la acompañante, quien viajaba en el asiento delantero y recibió un disparo en la mandíbula.
Una vez evacuadas las víctimas al Hospital Pablo Tobón Uribe y asegurada la escena, el CTI y los peritos de criminalística realizaron la inspección técnica del lugar, recolectando casquillos, analizando la trayectoria de los disparos y recogiendo elementos que permitan, por ejemplo, establecer el tipo de arma utilizada. Paralelamente, se levantaron testimonios de vecinos y conductores que se encontraban en la zona y se inició la revisión de cámaras de seguridad tanto en La Iguaná como en corredores cercanos.
Horas más tarde, las autoridades localizaron en el sector de Guayaquilito, barrio Betania, comuna 13, la motocicleta que habría sido utilizada por los agresores. El vehículo fue trasladado a un parqueadero custodiado para su inspección detallada: se buscan huellas dactilares, rastros biológicos y posibles modificaciones en placas o sistemas de identificación. Este elemento se considera clave, pues podría conducir a bases de datos de tránsito o a antecedentes de otros delitos cometidos con el mismo medio de transporte.
En paralelo a las labores de campo, los investigadores profundizan en el entorno de la víctima. De acuerdo con informes judiciales, sobre Vanoy Bohórquez recaen antecedentes por concierto para delinquir desde 2016 y un proceso por demanda de alimentos, además de una investigación en curso por presunto lavado de activos. Se indaga también su rol en actividades mineras en el Bajo Cauca antioqueño, una región donde confluyen intereses legales e ilegales en torno a la explotación de recursos naturales y donde históricamente operó el Bloque Mineros de las autodefensas.
Otro componente de la investigación se relaciona con los ataques previos contra familiares de “Cuco” Vanoy. El homicidio de un hermano en Tarazá, el atentado contra su hijo en Tenjo y el asesinato de su cuñado en Envigado, todos hechos ocurridos entre 2008 y 2012, están siendo revisados por las autoridades para establecer si existen patrones comunes en la forma de operar, en los presuntos responsables o en las motivaciones. Esta comparación permitirá determinar si los episodios responden a una misma lógica criminal o si se trata de hechos independientes.
Por ahora, las autoridades mantienen reserva sobre las hipótesis más avanzadas, mientras el sobrino del exjefe paramilitar permanece en condición crítica en la UCI. La institucionalidad insiste en que el caso se manejará con rigor técnico y judicial, con el fin de evitar especulaciones y garantizar un mensaje de confianza a la ciudadanía de Medellín. La expectativa se centra en los avances de la investigación en los próximos días y en la posibilidad de que se emitan órdenes de captura contra los autores materiales e intelectuales del ataque.
La investigación por el atentado en La Iguaná contra el sobrino de “Cuco” Vanoy avanza con la recolección de pruebas forenses, el análisis de cámaras de seguridad y la revisión de antecedentes judiciales e históricos de violencia. Para Medellín, el esclarecimiento de este intento de homicidio es fundamental para fortalecer la confianza en las instituciones y enviar un mensaje de autoridad frente al crimen organizado. En los próximos días, el seguimiento al caso será determinante para entender qué está detrás de este nuevo episodio de violencia selectiva en el occidente de la ciudad.

