El expediente reúne la ruta del cuerpo por varios hospitales, la escena del hallazgo y el vínculo con el Clan del Golfo
La muerte de Luis Elías Ávila Hernández, hermano de alias Chiquito Malo, es hoy un expediente prioritario para la justicia en Antioquia. El caso pasó rápidamente de ser un supuesto accidente de tránsito a investigarse como un homicidio por arma de fuego, luego de que los médicos y la Policía confirmaran que el cuerpo presentaba impactos de bala. La Fiscalía General de la Nación y la Policía de Antioquia trabajan de forma conjunta para reconstruir, minuto a minuto, qué ocurrió desde que Ávila salió de la zona rural de San Jorge hasta que fue declarado sin vida en Turbo.
En la línea de tiempo oficial, el primer punto clave es el hallazgo del cuerpo en una vía de trocha del corregimiento de Nueva Colonia, hacia las 5:00 de la mañana del lunes festivo. De allí, un ciudadano lo habría trasladado en vehículo hasta el hospital Fundadores de Apartadó, bajo la versión de que se trataba de un siniestro vial. No obstante, en ese centro asistencial no fue ingresado y se recomendó llevarlo directamente a la morgue, debido a trabajos de mantenimiento en Medicina Legal.
El segundo punto de la ruta es el hospital Francisco Valderrama, en Turbo, donde el cuerpo ingresó por urgencias y fue examinado por personal médico. En esa valoración se constató que presentaba heridas por arma de fuego y que no tenía signos vitales. La diferencia entre la versión inicial de accidente y la evidencia de lesiones balísticas obligó a activar el protocolo de investigación por homicidio, con la presencia de unidades de criminalística y el inicio de recolección de elementos materiales probatorios.
En el expediente figuran, además, los antecedentes judiciales de la víctima. De acuerdo con registros del Sistema Penal Oral Acusatorio, Luis Elías Ávila, conocido como El Negro, solo aparecía como víctima en un caso de lesiones culposas desde 2014, sin procesos pendientes como indiciado o condenado. Sin embargo, la justicia tiene en cuenta su parentesco con Chiquito Malo, actual líder del Clan del Golfo, cuya trayectoria en la organización ilegal está ampliamente documentada por la Fiscalía y la Policía.
En esta fase inicial, las autoridades concentran sus esfuerzos en tres frentes: identificar plenamente a la persona que trasladó el cuerpo y a posibles acompañantes, verificar si hubo alteración de la escena o intentos de encubrir el crimen con la versión del accidente, y establecer si existían amenazas o conflictos recientes en torno a la víctima. Fuentes oficiales señalan que todas las hipótesis están abiertas, incluyendo eventuales disputas internas del Clan del Golfo o acciones de otros grupos criminales presentes en Urabá.
La investigación se apoya también en información de inteligencia y en el análisis del contexto de seguridad en Turbo y Nueva Colonia. La región ha sido escenario de operaciones contra el Clan del Golfo, incluido el desmantelamiento de subestructuras y la captura de mandos medios responsables de actividades de narcotráfico y extorsión. En ese marco, el crimen de un familiar del máximo cabecilla del grupo adquiere relevancia particular en los despachos judiciales.
Por ahora, la Fiscalía mantiene la reserva sobre nombres concretos de sospechosos, pero ha dejado claro que el caso será abordado con prioridad, tanto por la gravedad de los hechos como por el impacto que tienen en la estrategia de persecución al Clan del Golfo. La expectativa es que, en las próximas semanas, se conozcan avances sobre órdenes de captura, audiencia de imputación y los posibles móviles que llevaron a que el hermano de Chiquito Malo fuera asesinado en una trocha de Turbo, Antioquia.
La investigación por el asesinato de Luis Elías Ávila Hernández, hermano de alias Chiquito Malo, avanza en Antioquia con especial atención al recorrido del cuerpo, la evidencia de heridas de bala y el contexto criminal de Turbo y Nueva Colonia. Fiscalía y Policía buscan esclarecer si el crimen fue un ajuste de cuentas interno, una retaliación externa o un hecho aislado ligado a disputas locales. El caso se suma a la ofensiva contra el Clan del Golfo en Urabá y se perfila como una de las noticias judiciales más relevantes en Antioquia, clave para entender el alcance de la justicia frente a las redes del crimen organizado.

