Ciudadano lesionado en operativo policial en La Candelaria

En la madrugada del 10 de noviembre, un operativo en el centro de Bogotá arrojó heridos y una investigación en marcha

El centro histórico de Bogotá fue escenario de una intervención policial que terminó con un ciudadano inconsciente, dos uniformados lesionados y la apertura de un proceso penal por parte de la Fiscalía General Penal Militar y Policial. Los hechos se registraron en el sector del Chorro de Quevedo y fueron viralizados en video.

El operativo, que según versiones oficiales buscaba controlar el ruido y consumo de licor en espacio público, devino en una confrontación que despertó alarma en la comunidad y provocó reacciones institucionales inmediatas.

Al concurrir al sitio, los policías se encontraron con ciudadanos que no atendieron el llamado al orden. De acuerdo con el informe de la Fiscalía, los presentes continuaron con la conducta antes de la confrontación.

El video que circula en redes muestra que un agente empuja a varios jóvenes; acto seguido, se produce un golpe que deja a un hombre en el suelo. Testimonios locales afirman que el agente reaccionó de forma desproporcionada.

La investigación penal militar se abrió formalmente y contempla la recolección de videos, entrevistas con testigos, análisis de los protocolos de la Policía y verificación de la proporcionalidad de la fuerza empleada.

Por su parte, la Policía Metropolitana de Bogotá declaró que no tolerará abusos y que los encargados de la conducta serán sancionados disciplinariamente, lo que refuerza el control institucional en la capital.

Para la comunidad comercial de La Candelaria, el episodio abre una discusión sobre la interacción entre agentes estatales y ciudadanos, la informalidad comercial y las dinámicas de atención en espacios públicos conflictivos.

Los analistas señalan que en contextos de alta informalidad y tránsito nocturno como el centro de Bogotá, los procedimientos deben ser acompañados de formación en derechos humanos, mediación ciudadana y menos confrontación directa.

En ese sentido, este incidente sirve como llamado de atención para que tanto la fuerza pública como los ciudadanos revisen las formas de intervención y convivencia y promuevan un entorno más seguro, sin recurrir al uso excesivo de la autoridad.

El caso en el Chorro de Quevedo marca un antes y un después en la reflexión sobre el rol policial y el control del orden en Bogotá. La investigación que adelanta la Fiscalía General Penal Militar y Policial, junto con las medidas disciplinarias de la Policía Metropolitana, serán determinantes para restablecer la confianza ciudadana. La capital requiere que sus espacios públicos sean regulados con justicia, proporcionalidad y respeto, para asegurar que hechos similares no se repitan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *