Los motociclistas temen nuevas restricciones en Bogotá

“Si no trabajo en moto, no como”. Así resume Luis Hernández, mensajero en el centro de Bogotá, el temor de miles de motociclistas ante la posible repetición de restricciones en diciembre. Tras el Decreto 528 de 2025, que limitó la circulación durante Halloween, la Alcaldía analiza extender la medida a la temporada navideña. Pero para quienes dependen de las dos ruedas, cada día de prohibición significa menos ingresos, más incertidumbre y el riesgo de quedarse sin sustento.
Luis empieza su jornada a las seis de la mañana y recorre más de 80 kilómetros diarios. Conoce cada hueco, semáforo y atajo de la ciudad. Dice que la restricción de Halloween lo obligó a cancelar pedidos y perder casi el 30 % de sus ingresos. “No nos oponemos a las normas, pero deben entender que vivimos al día”, explica.
Historias como la suya se repiten en toda la capital. En zonas como Kennedy y Suba, donde se concentra el mayor número de motociclistas, la posibilidad de un nuevo decreto ha generado preocupación. Muchos temen que diciembre, el mes con mayor movimiento comercial, llegue acompañado de limitaciones que reduzcan su capacidad laboral.
Las autoridades defienden que la prioridad es la seguridad. En 2024, el 47 % de los fallecidos en accidentes viales eran motociclistas. La cifra, según la Secretaría de Movilidad, justifica acciones extraordinarias. “Cada vida que salvemos vale el esfuerzo”, dijo una vocera del despacho.
No obstante, los conductores reclaman que las soluciones deben ir más allá del castigo. “Queremos capacitaciones, campañas, incentivos. Que nos enseñen a conducir mejor, no que nos prohíban trabajar”, insiste María Ramírez, repartidora de comida.
Las asociaciones de motociclistas han solicitado una mesa de concertación permanente para participar en el diseño de las políticas de tránsito. Piden que las autoridades reconozcan el papel del motero como trabajador y no solo como infractor potencial.
Mientras tanto, los expertos proponen alternativas como el uso de tecnologías para controlar la velocidad, sistemas de alerta en tiempo real y rutas seguras específicas para motociclistas durante temporadas de alta congestión. Si finalmente se implementan nuevas restricciones en diciembre, el éxito no se medirá solo en número de siniestros, sino también en la capacidad de la ciudad para proteger vidas sin romper economías familiares.
