Un sello rojo en la madrugada

 Un sello rojo en la madrugada

Cuando los inspectores llegaron, la música ya no sonaba. Apuntaron en planillas, revisaron cocinas, miraron salidas. Horas después, Before Club amaneció con un sello: clausura temporal por razones sanitarias.

La noticia corrió rápido: ese era el lugar donde, días antes, se vio a Jaime Esteban Moreno antes de morir. En la inspección, los técnicos enumeraron fallas y activaron el protocolo. A la par, investigadores penales pedían copias de videos y listados de personal. Dos caminos: salud pública y justicia.


El vecindario observó en silencio. Para unos, alivio; para otros, preocupación por empleos que dependen de la noche.
El video de la agresión recorrió chats y noticieros. No es sentencia, pero pesa. La Fiscalía intenta rearmar la secuencia minuto a minuto.
La Alcaldía anunció controles a discotecas en todo Chapinero: aforos, alimentos, salidas, atención de emergencias. Una lista fría para una herida caliente.


En el sector, las preguntas son prácticas: ¿cómo entrenar al personal para desescalar? ¿quién responde cuando una riña se sale de control?
Empresarios piden una mesa técnica: formación, acompañamiento y metas verificables. “Que no nos midan solo cuando hay tragedia”, dicen.
El sello en la puerta quedó como símbolo de un giro: la ciudad no quiere tolerar zonas grises.

La historia espera veredictos y cambios. Entre cintas y precintos, Bogotá intenta escribir una nueva guía para la noche. El tema sigue en desarrollo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *