Testimonio del gobernador

El gobernador de Arauca, Renson Martínez, relató que “la camioneta respondió muy bien” tras refugiarse en la estación de Policía de Tame, luego del atentado contra su caravana. En cuestión de segundos, el blindaje del vehículo marcó la diferencia entre la vida y la tragedia.
Su frase —“un tiro más y matan al conductor”— resume la tensión que se vive a diario en la vía Tame–Fortul, uno de los corredores más peligrosos del oriente colombiano.
Viajar con rutas variables y protocolos de seguridad se ha convertido en parte de la rutina de las autoridades en Arauca. Los impactos sobre el vidrio lateral y la llanta del vehículo recuerdan que cada trayecto implica un riesgo constante. En Tame, los habitantes hablan de “horas seguras” y “tramos críticos”, adaptando su vida cotidiana al conflicto.
El gobernador pidió no ceder al miedo y mantener la agenda institucional. En redes sociales, los mensajes de alivio se mezclaron con llamados a reforzar la presencia del Estado. La Defensoría del Pueblo reiteró la necesidad de fortalecer la protección tanto a las autoridades como a las comunidades locales.
Para el equipo de escoltas, la jornada terminó “bien” porque todos regresaron con vida. La vida pública también se defiende cuidando la vida de quienes gobiernan. En Arauca, volver a casa se ha convertido en una victoria diaria.
